Muere en atentado un concejal del PP de Málaga tras recibir varios disparos
Fueron encontrados al menos seis casquillos de bala nueve milímetros «parabellum»
GARA | MALAGA
El concejal del PP en Málaga José María Martín Carpena resultó muerto ayer hacia las diez de la noche en esta capital tras recibir al menos seis disparos, cuando se dirigía, al parecer, en compañía de su mujer y su hija, a coger su coche para dirigirse a una fiesta, según informaron fuentes oficiales
El delegado del Gobierno en Andalucía, José Torres Hurtado, informó de que en una primera inspección llevada a cabo por la Policía habían sido encontrados seis casquillos de bala en el suelo, y pidió cautela acerca de la autoría del suceso.
El presidente del PP en Málaga, Joaquín Ramírez, confirmó ese extremo y agregó que los casquillos hallados por la Policía eran del calibre nueve milímetros parabellum, munición habitualmente empleada por ETA para sus acciones.
Por su parte, fuentes policiales informaron en un principio a los medios de comunicación de que el concejal había recibido cuatro disparos cuando iba dentro de su coche camino de su domicilio, situada en la calle Carril de Gamarra de la capital malagueña.
Sin embargo, otras fuentes confirmaron que el concejal se disponía a trasladarse junto a su esposa y a su hija a la entrega de unos premios de una asociación vecinal en la finca de La Cónsula. En ese momento se acercó una persona, que cubría su cabeza con una gorra y vestía una camiseta oscura, y efectuó varios disparos que acabaron con su vida.
Testigos presenciales confirmaron que el concejal murió tras recibir al menos seis impactos de bala de una persona que salió corriendo después de efectuar los disparos.
La Policía inspeccionó los vehículos estacionados en la zona ante la posibilidad de que hubieran sido colocados explosivos en los alrededores, según informaron fuentes policiales. Al lugar del suceso se desplazó el robot policial encargado habitualmente de la desactivación de explosivos, para ser empleado si se localizaba algún artefacto.
No contaba con protección
El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre (PP), que se desplazó al lugar del suceso, afirmó a los medios de comunicación que la víctima no contaba con protección policial, porque en los últimos meses había sido retirada, y no se tenía conocimiento de que hubiera recibido amenazas. También según el concejal del Area Institucional del Ayuntamiento de Málaga, Martín Carpena no había recibido amenazas por parte de ETA ni llevaba escolta para prevenir algún atentado.
José María Martín, de 49 años, llevaba cuatro años como concejal en el Ayuntamiento malagueño estaba casado y tenía una hija.
Tras el luctuoso suceso, todos los dirigentes del Partido Popular en la capital malagueña se trasladaron al lugar de los hechos para conocer lo sucedido.
Nada más conocerse el atentado comenzaron a producirse las primeras reacciones. El secretario general de Eusko Alkartasuna, Gorka Knorr, dijo que, si ha sido ETA la autora de la acción, habría que pedir a la organización armada que «escuche el clamor popular y deje las armas de una vez por todas». Knorr, tras expresar su «más enérgica condena y repulsa ante este nuevo asesinato de un representante elegido por el pueblo», reiteró que «éste no es el camino para nada».
El candidato a la Secretaría General del PSOE y presidente de la comunidad de Castilla La Mancha, José Bono, también criticó con contundencia el atentado mortal y dijo que «hay que hablar menos y hacer más» contra ETA.
Sexto muerto desde el final de la tregua
GARA | DONOSTIA
El atentado contra José María Martín Carpena supone la novena acción mortal contra concejales del PP. También es el segundo edil de este partido político que muere desde el final de la tregua, tras el atentado, el 4 de junio en Durango, contra Jesús María Pedrosa. Sin tener en cuenta estas dos acciones, hay que remontarse a casi dos años para datar la anterior acción mortal contra un representante municipal del PP.
Fue contra Manuel Zamarreño, concejal en Orereta, el 25 de junio de 1998, también la última acción mortal antes del alto el fuego que ETA abrió meses más tarde.
La organización armada abrió esta lista el 23 de enero de 1995, cuando mató en Donostia a Gregorio Ordóñez. Dos años y medio después se produjo el secuestro y posterior muerte de Miguel Angel Blanco, edil en la localidad vizcaina de Ermua. En los once meses siguientes, cinco concejales más de la formación que lidera José María Aznar perderían la vida como consecuencia de las acciones armadas de ETA.
A Blanco le siguió José Luis Caso, concejal en Errenteria fallecido el 11 de diciembre de 1997. El 9 de enero, ETA mató a José Ignacio Iruretagoyena en Zarautz, y el 30 del mismo mes acabó con la vida de Alberto Jiménez-Becerril y su esposa en Sevilla. El 6 de mayo de ese año, mató en Iruñea a Tomás Caballero, y luego a Manuel Zamarreño.
Con Martín Carpena son, si se confirma la autoría, seis las personas muertas por atentado desde el final de la tregua de ETA.
El primer atentado mortal se produjo en Madrid el 21 de enero. Un artefacto explosivo estalló resultando muerto como consecuencia el teniente coronel del Ejército Pedro Antonio Blanco.
Poco más de un mes después, el 22 de febrero, morían en Gasteiz el parlamentario del PSE Fernando Buesa y su escolta, el ertzaina Jorge Díez, tras la explosión de un coche-bomba.
Además de José María Martín Carpena y Jesús María Pedrosa, la sexta víctima mortal como consecuencia de de disparos desde el final de la tregua fue el miembro del Foro de Ermua José Luis López Lacalle, que murió el 8 de mayo en Andoain (Gipuzkoa).
![]() |